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Claves de la nueva Ley de Secretos Empresariales: ¿qué cambios incluye la regulación?

El pasado 13 de marzo de 2019 entró en vigor la nueva Ley 1/2019, de 20 de febrero de 2019, de Secretos Empresariales. Con ella se transpone al derecho español la Directiva (UE) 2016/943, de 8 de junio de 2016, relativa a la protección de los conocimientos técnicos y la información empresarial no divulgados (secretos comerciales) contra su obtención, utilización y revelación ilícitas.

Hasta ahora no existía en España una ley específica que regulara los secretos empresariales, que se protegían a través de distintas normas dispersas en el Código Penal o en la Ley de Competencia Desleal y, principalmente, a través de cláusulas contractuales.

Esta nueva normativa LSE define como secreto empresarial cualquier información o conocimiento, ya sea tecnológico, científico, industrial, comercial, organizativo o financiero, que reúna una serie de condiciones, a saber:

  • Debe ser secreto, es decir, no debe ser generalmente conocido por quienes normalmente utilicen este tipo de información, ni fácilmente accesible para dichas personas.
  • Debe tener un valor empresarial, real o potencial. Dicho valor empresarial viene determinado, precisamente, por ser secreto.
  • Tiene que haber sido objeto de protección mediante la aplicación de medidas razonables por parte de su titular para mantenerlo en secreto.

Lo lógico es que se implanten las medidas oportunas para no dar acceso al secreto a aquellas personas de la organización que no lo precisen.

Según esta nueva normativa es fundamental que las empresas adopten medidas específicas para evitar la fuga o revelación de la información que consideren sensible y, en caso de producirse, que cuenten con las herramientas necesarias para perseguir judicialmente la violación, pero en ningún caso se precisa como debe protegerse esta información.

Las empresas deben ser conscientes de que el mayor riesgo de vulneración viene de sus propios trabajadores, por lo que será interesante revisar los contratos firmados y las cláusulas de confidencialidad, en su caso.

También se deberá controlar qué información se publica, por ejemplo, en las redes sociales, ya que obviamente no se podrá invocar la existencia de un secreto empresarial cuando la información ha sido expuesta.

> CUÁNDO SE INFRINGE EL SECRETO EMPRESARIAL.

Será ilícita la obtención de secretos empresariales sin consentimiento de su titular cuando se lleve a cabo mediante el acceso, apropiación o copia no autorizada de documentos, en cualquier soporte, que contengan el secreto empresarial, así como cualquier otra actuación contraria a las prácticas comerciales leales.

Asimismo, es ilícita la utilización o revelación de secretos empresariales cuando la realice quien haya incumplido un acuerdo de confidencialidad.

Cabe destacar que se considerará infractor no sólo a quien hubiera actuado con culpa, sino que al que, dadas las circunstancias, tendría que haber sabido que obtenía el secreto de quien lo utilizaba de forma ilícita.

> EN QUÉ CASOS ES LÍCITA LA OBTENCIÓN, UTILIZACIÓN Y REVELACIÓN DE SECRETOS EMPRESARIALES.

La obtención es lícita en cuatro supuestos:

  • Descubrimiento y creación independientes.
  • Ingeniería inversa (observación, estudio, desmontaje o ensayo) sin obligación de confidencialidad.
  • Ejercicio del derecho de los trabajadores y sus representantes a ser informados y consultados.
  • Cualquier otra actuación que deba considerarse leal.

No procede el ejercicio de acciones con base en la LSE cuando se dirijan contra actos de obtención, utilización o revelación de un secreto empresarial que hayan tenido lugar en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión e información,  con la finalidad de descubrir alguna ilegalidad en defensa del interés general, mediante la revelación por parte de empleados a sus representantes legales, o por la protección de un interés legítimo legal.

> ¿QUÉ ACCIONES PREVÉ LA LEY EN DEFENSA DEL SECRETO?

Desde el punto de vista procesal, el régimen es muy similar al que ya se prevé para los actos de competencia desleal y para las violaciones de patentes.

Se podrá solicitar, entre otras medidas, la cesación o prohibición de los actos de violación del secreto empresarial, la prohibición de fabricar o comercializar mercancías infractoras (es decir, las que se hubieran elaborado gracias a secretos empresariales obtenidos de forma ilícita) o la indemnización por los daños y perjuicios en caso de que hubiera intervenido dolo o culpa del infractor.

Cabe destacar la previsión de medidas específicas para la protección de la información confidencial durante el procedimiento judicial. Ello resulta esencial por cuanto en el proceso deberá identificarse el secreto infringido.

El plazo de prescripción es de tres años desde que se obtuvo conocimiento de la infracción.

> QUÉ OTROS ASPECTOS REGULA LA LEY.

Conviene tener presente que la Ley prevé también los supuestos en los que la obtención, utilización y revelación de los secretos empresariales es lícita.

Asimismo, se contempla la transmisión del secreto empresarial y los supuestos de cotitularidad sobre el mismo, así como la posibilidad de que pueda ser objeto de licencia a favor de terceros.

Otra de las principales novedades a destacar es la modificación del artículo 13 de la Ley 3/1991, de 10 de enero, de Competencia Desleal, para, manteniendo la atribución del carácter de competencia desleal a la violación de secretos empresariales, precisar que ésta se regirá por lo dispuesto en la presente norma, que actuará como ley especial frente a las previsiones de aquella disposición, susceptible, como ley general y en cuanto no se oponga a la especial, de ser utilizada para la integración de lagunas.

En definitiva, con este nuevo marco las empresas cuentan ya con unas reglas de juego claras tanto para establecer sistemas de protección de sus secretos empresariales, como para explotar y defender el creciente valor patrimonial que supone este activo intangible.

¿QUÉ SOLUCIONES PROPONEMOS ANTE ESTE TIPO DE SITUACIONES?

Desde el Dpto. Fiscal – Mercantil de AECIM ponemos a su disposición el SERVICIO DE ASESORAMIENTO Y DIRECCIÓN LETRADA EN MATERIA DE COMPETENCIA DESLEAL”.

El departamento ofrece la protección jurídica y los mecanismos legales necesarios para defender los intereses de todos los asociados en ese tipo de actos desleales a través del ejercicio de acciones como: 

  • La acción declarativa de deslealtad y otras acciones legales con las que podemos exigir la cesación del acto.
  • La remoción de los efectos producidos.
  • El resarcimiento de daños y perjuicios.
  • La rectificación de las informaciones incorrectas, llegando incluso a instancias judiciales e institucionales superiores cuando fuera necesario.

Si tiene alguna duda o desea más información puede ponerse en contacto con el Departamento Fiscal-Mercantil de AECIM en el correo electrónico aecim@aecim.org.