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El recurso preventivo en las actividades del sector metal

Atendiendo a la definición recogida en el artículo 32 bis de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, se entiende por
recurso preventivo:

  1. Se consideran recursos preventivos, a los que el empresario podrá asignar la presencia, los siguientes:
    a) Uno o varios trabajadores designados de la empresa.
    b) Uno o varios miembros del servicio de prevención propio de la empresa.
    c) Uno o varios miembros del o los servicios de prevención ajenos concertados por la empresa.
    Cuando la presencia sea realizada por diferentes recursos preventivos éstos deberán colaborar entre sí.
  2. Los recursos preventivos a que se refiere el apartado anterior deberán tener la capacidad suficiente, disponer de los
    medios necesarios y ser suficientes en número para vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas, debiendo
    permanecer en el centro de trabajo durante el tiempo en que se mantenga la situación que determine su presencia.
  3. No obstante lo señalado en los apartados anteriores, el empresario podrá asignar la presencia de forma expresa a
    uno o varios trabajadores de la empresa que, sin formar parte del servicio de prevención propio ni ser trabajadores
    designados, reúnan los conocimientos, la cualificación y la experiencia necesarios en las actividades o procesos a que
    se refiere el apartado 1 y cuenten con la formación preventiva correspondiente, como mínimo, a las funciones del
    nivel básico.
    En este supuesto, tales trabajadores deberán mantener la necesaria colaboración con los recursos preventivos del
    empresario.

Situaciones aplicables a las actividades del Sector Metal en las que es obligatoria la presencia de recursos preventivos

Dentro del Sector Metal podemos encontrarnos con actividades, tareas o situaciones concretas en las que, a pesar de
la adopción por parte de la empresa de las medidas preventivas y de protección necesarias para garantizar la seguridad
y salud de los trabajadores, resultará necesario contar con la presencia de uno o varios recursos preventivos. Dichos
supuestos son los siguientes:

SUPUESTO 1

Cuando los riesgos puedan verse agravados o modificados en el desarrollo del proceso o la actividad, por la concurrencia
de operaciones diversas que se desarrollen sucesiva o simultáneamente, y hagan preciso el control de la correcta
aplicación de los métodos de trabajo.

Algunas situaciones tipo en el Sector Metal incluidas en este supuesto son:

  • Manejo de cargas con puente-grúa, cuando el operador tenga poca visibilidad por las dimensiones de la carga, o
    cuando, de manera inevitable, se produzca la presencia de otros trabajadores bajo la carga suspendida.
  • Trabajos con riesgo eléctrico, tales como la utilización de plataformas elevadoras móviles de personal (PEMP) en las proximidades de líneas eléctricas aéreas; trabajos en cuadros de distribución en los que no sea posible
    separar eléctricamente la zona de trabajo, o si este debe realizarse en tensión, etc.
  • Trabajos en los que se puedan formar atmósferas explosivas, tales como el granallado de superficies, trabajos
    en cabinas de pintura, el empleo de oxígeno o de aire comprimido en equipos, etc.
  • Instalación y mantenimiento de ascensores, cuando el trabajo se realiza en foso o sobre el techo de la cabina.

SUPUESTO 2

Cuando se lleven a cabo actividades o procesos reglamentariamente considerados como peligrosos o con riesgos
especiales, tales como:

  • Trabajos con riesgo especialmente grave de caída de altura, por las particulares características de la actividad
    desarrollada, los procedimientos aplicados, o el entorno del puesto de trabajo, como, por ejemplo, el montaje
    y desmontaje de andamios.
  • Trabajos con riesgo de sepultamiento o hundimiento como, por ejemplo, las labores de ferrallado en la
    construcción de túneles y galerías.
  • Trabajos en espacios confinados, tales como el interior de cubas, cisternas, etc. para la realización de trabajos
    de limpieza, desatranque, soldeo, etc.
  • Trabajos con riesgo de ahogamiento por inmersión, presentes, por ejemplo, en la construcción de redes para
    fluidos o la limpieza de colectores.

SUPUESTO 3

Cuando la necesidad de dicha presencia sea requerida por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, si considerase
que las medidas preventivas y de protección adoptadas por la empresa, para una actividad, proceso o tarea concreta,
resultan insuficientes o inadecuadas.
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social puede requerir a la empresa que asigne temporalmente un recurso
preventivo hasta que subsane las deficiencias identificadas durante la visita al centro de trabajo, estableciendo un plazo
determinado para ello.
Por otro lado, si el Inspector considerase que existiera un riesgo grave e inminente, procederá a la paralización de los
trabajos.
La Inspección de Trabajo y Seguridad Social también podrá requerir la presencia de uno o varios recursos preventivos
en los siguientes supuestos:

  • En actividades esporádicas o excepcionales, si considerase que no existe un control absoluto de los riesgos
    identificados.
  • Trabajos realizados por menores de 18 años.
  • Trabajos desarrollados por trabajadores especialmente sensibles frente a determinados riesgos.
  • Cuando se incorporan nuevos trabajadores, propios o procedentes de una ETT, que por sus propias
    características o por su falta de experiencia en el puesto de trabajo, puedan ocasionar un agravamiento de
    los riesgos ligados a la tarea a desarrollar, suponiendo un peligro tanto para su propia seguridad y salud como
    la de terceros.

Además de los tres supuestos descritos dentro de este apartado, la empresa podrá asignar la presencia de un recurso
preventivo ante cualquier otra situación para la que, bajo su criterio, y a partir los resultados de la evaluación de
riesgos, lo considerase necesario de cara a garantizar un control óptimo de las condiciones de seguridad y salud de los
trabajadores implicados.