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¿Qué indicadores se evalúan para determinar el potencial de ahorro energético de las pymes del sector metal en la UE?

En el marco del proyecto EE-Metal ,en el que AECIM participa como socio, se ha diseñado una metodología específica y común para los países europeos que sirva como base para la realización de auditorías energéticas en pequeñas y medianas industrias en lo que a procesos se refiere, en los sectores de metalurgia, fabricación de productos de hierro, acero y ferroaleaciones, fabricación de productos metálicos (excepto maquinaria y equipo) y fabricación de maquinaria y equipo N.C.O.P.

El objetivo principal de estas inspecciones es la reducción del consumo energético y los costes asociados a este, analizando los factores y causas sin que se vean afectadas la producción o la calidad del servicio prestado.

De esta forma, con la realización de una auditoría de persiguen dos fines principales:

  • Obtener un conocimiento fiable del consumo energético de la empresa y su coste asociado, identificando los factores que afectan al consumo de energía e introduciendo índices de eficiencia energética.
  • Detectar y evaluar las distintas oportunidades de ahorro de energía.

Para llevar a cabo una auditoría energética se considera importante proceder con seis etapas: Contacto preliminar y reunión inicial con la empresa, recopilación de datos, análisis preliminar, trabajo de campo, análisis energético e informe y reunión final.

De esta forma, la recopilación de datos inicial tiene en cuenta los datos generales de la empresa, así como de materias primas, producción y modo de operación, información sobre las producciones mensuales de los últimos dos años, descripción del proceso productivo y diagrama de bloques, datos energéticos generales, como el consumo mensual, contratos de suministro y facturas de cada fuente energética; inventario de los equipos de proceso consumidores de energía y de los equipos de servicios auxiliares y consumidores de energía.

Además, si es posible se debe solicitar a la empresa los esquemas unifilares de la instalación y planos donde se refleje la situación de los distintos contadores existentes, eléctricos y no eléctricos, generales y específicos así como un plano de la fábrica con ubicación de las diferentes divisiones de fabricación y servicios auxiliares.

Una vez recogidos estos datos se pasa a la fase de evaluación en la que se establecerán los indicadores de desempeño energético y los factores de ajuste.

Para ello se debe elegir el indicador que mejor se adapte a las especificidades de la empresa auditada, siendo el más común en el sector industrial el de consumo total energético / unidad equivalente de producción.

Otros indicadores pueden ser el consumo eléctrico total por unidad de superficie, el consumo eléctrico total por trabajador, el consumo eléctrico en iluminación por unidad de superficie o el consumo térmico para calefacción por unidad de volumen y superficie.

A continuación se ha de establecer la línea o líneas de base energética por cada indicador de desempeño con el objetivo de representar el comportamiento energético actual de una empresa reflejado en un periodo especificado y pudiendo actuar como referencia en el momento de implementar oportunidades de mejora para cuantificar los ahorros obtenidos.

Para el cálculo de las líneas base se utilizará el método estadístico denominado Análisis de regresión lineal, consistente en la elaboración de la gráfica de dispersión del consumo de energía VS la variable independiente que se considera de mayor influencia en el proceso.

Si este análisis resulta insuficiente la metodología prevé la realización de mediciones ‘in situ’ mediante equipos de medición como analizadores de combustión, termómetros, anemómetros, tubos de Pitot y manómetros, medidor de caudales, analizadores de redes eléctricas o polímetros.

Con todo, el análisis energético debe incluir los siguientes puntos:

– Desglose del consumo de energía por uso y fuente.

– Realización de balance de masas y energía.

– Cuantificación del (los) indicadores de desempeño energético.

– Establecimiento de la (las) líneas base.

– Identificación y evaluación de las oportunidades de mejora de la eficiencia energética, incluyendo la reducción y la recuperación de pérdidas, el aprovechamiento de energías residuales, la sustitución de quipos obsoletos, la modificación de condiciones de operación o mejoras en el mantenimiento y en los planes de medición.

– Análisis y evaluación de cambio de fuentes energéticas.

– Estudio del cambio de tarifas para un menor coste de la energía.

A modo de conclusión, el informe de auditoría recoge los aspectos fundamentales descritos incorporando normativa aplicable, objetivos, límites y fases de la auditoría, datos generales de la empresa, producciones y régimen de actividad, descripción del proceso productivo, diagrama de bloques, consumos y costes energéticos, instalaciones energéticas, distribución energética y análisis energéticos.

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