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Riesgos asociados a la gestión de residuos. Medidas preventivas y de protección aplicables

La gestión de residuos en las actividades del Sector Metal posee dos niveles básicos de actuación diferenciados:

• Gestión interna. La llevada a cabo por las propias empresas generadoras dentro de sus instalaciones. Por lo
general, las acciones incluidas en esta gestión tienen un carácter temporal.
• Gestión externa. La efectuada por parte de empresas especializadas en la prestación de esta clase de servicios
y autorizadas para desarrollarlos, conocidas como Gestores Autorizados de Residuos.

Gestión interna de residuos
Como ya se ha mencionado, este tipo de gestión de los residuos corresponde a la que las propias empresas generadoras
aplican en sus propias instalaciones, desde el momento en que se generan los residuos hasta que abandonan los centros
de trabajo en los que se han generado, con destino a las instalaciones donde se llevará a cabo su tratamiento por parte
de los agentes especializados (gestores autorizados).

El proceso de gestión interna se estructura en torno a las siguientes etapas:

  • Identificación y caracterización
    Es fundamental llevar a cabo una correcta identificación de los residuos a partir de sus características de peligrosidad,
    así como basada en cuál vaya a ser su destino final. Con ello se logra facilitar su gestión, y al mismo tiempo se pueden
    controlar mejor los riesgos intrínsecos ligados a su naturaleza y asociados a su manipulación.
  • Separación
    La separación de los residuos de manera adecuada resulta clave para su posterior tratamiento, sea cual sea la actuación a la que se les vaya a someter, dentro de las contempladas en el Principio de Jerarquía de la gestión de residuos. Sin una correcta separación no será factible ningún proceso de gestión segura y sostenible. Para una correcta separación se precisa conocer sus propiedades (sobre todo las referentes a la peligrosidad) para evitar posibles incompatibilidades entre aquellos residuos que se pudieran poner en contacto. También será necesario
    disponer de lugares adecuados y contenedores específicos para cada tipo de residuo, bien identificables mediante
    colores diferentes o con rótulos específicos, resistentes y convenientemente etiquetados.
  • Almacenamiento
    El almacenamiento de los residuos en la empresa siempre tendrá un carácter temporal, a la espera de una reutilización interna, o bien de su recogida por parte del Gestor Autorizado al que se contrate. Los lugares destinados al almacenamiento deberán reunir, entre otras, las siguientes condiciones: encontrarse separados de las zonas de trabajo y de tránsito; tener en cuenta las posibles incompatibilidades entre diferentes residuos, de cara a que no entren en contacto; contar con una ventilación adecuada; disponer de iluminación suficiente e intrínsecamente segura; y cumplir con todos los criterios aplicables según la normativa de almacenamiento de productos químicos que aplique en cada caso concreto.
  • Reutilización
    La reutilización consiste en el reaprovechamiento o nueva utilización de los residuos para la misma o similar finalidad que tenían los materiales o productos de los que proceden.
    En general, puede afirmarse que no es una operación demasiado frecuente dentro de los mismos centros productores de las empresas del Sector Metal, limitándose prácticamente al caso de los envases y recipientes, y en menor medida, a los disolventes. En cambio, sí resulta más habitual la que se lleva a cabo de manera ajena a las empresas generadoras de los residuos, por parte de agentes especializados que trabajan con sus subproductos, por lo que no se la podría considerar como parte de una gestión interna.
  • Recogida por Gestores Autorizados de Residuos
    Con esta fase se concluiría la gestión interna de los residuos, aunque en rigor, se ejecuta
    por parte de medios externos a la empresa productora, si bien es cierto que en función
    de las circunstancias particulares que apliquen, podrían implicar la necesidad de cierto
    nivel de colaboración del personal propio de la empresa, con la consiguiente aparición
    de riesgos laborales asociados.

Gestión externa de residuos

La gestión externa de residuos es aquella que llevan a cabo las empresas especializadas, denominadas Gestores
Autorizados de Residuos.

Estos gestores especializados recogen en los centros productores del Sector Metal aquellos residuos que no hayan podido
ser reutilizados en los propios centros, y los transportan hasta los centros de tratamiento específico para someterlos a
los procesos necesarios para su posterior reutilización (tras un reacondicionamiento), reciclaje o valorización, o bien los
trasladan hasta las instalaciones de eliminación, cuando ese haya de ser su destino final.
Dado que esta guía, por su alcance, se dirige con carácter general a las empresas del Sector Metal productoras de
residuos, y no específicamente a las de gestión especializada, a continuación, únicamente se recogen unas nociones
básicas sobre los contenidos de este segundo nivel de gestión de los residuos, para facilitar con ello un conocimiento
mínimo por parte de los productores del destino de sus residuos.

Según esto, las fases que integran este proceso corresponden a las siguientes:

  1. Recogida de los residuos en el centro productor y transporte hasta el lugar de tratamiento. Esta fase coincide
    parcialmente con la última de la gestión interna.
  2. Descarga de los residuos y clasificación. Como lo previsible es que los residuos provengan ya clasificados en
    origen, y correspondan a fracciones homogéneas, esta labor en las plantas de tratamiento solo debería implicar
    la descarga en los respectivos lugares previstos para cada tipo de residuo, salvo que las chatarras metálicas se
    hubieran contaminado por contacto con algún tipo de residuo peligroso, lo cual habrá de ser comprobado para
    evitar que afecte a su correspondiente proceso de acondicionamiento o a la salud del personal encargado de
    llevarlo a cabo.
  3. Acondicionamiento de los residuos. Esta fase puede presentar una importante variabilidad en función del tipo
    de residuos de que se trate y de su destino final. Los tratamientos necesarios para lograrlo pueden ser de tipo
    físico, químico, eléctricos, magnéticos, etc.
  4. Almacenamiento y envasado. Por lo general, los residuos sólidos con origen en las industrias del Sector Metal,
    tras su acondicionamiento, suelen ser depositados en pilas mientras vayan a permanecer en las instalaciones
    del Gestor de Residuos. Cuando son demandados por un centro de consumo, se procede a su envasado para
    facilitar su expedición, dependiendo este del tipo de residuos de que se trate, si bien los contenedores suelen
    ser el medio más frecuentemente empleado.

RIESGOS ASOCIADOS A LA GESTIÓN DE RESIDUOS INTERNA